Weeds

Las malas hierbas no aparecen en los titulares de las noticias como las sequías, las plagas de insectos o incluso la gripe porcina, pero causan una importante miseria humana, en forma silenciosa y constante, según observa uno de los más reconocidos expertos en malas hierbas de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés) de Naciones Unidas. Ricardo Labrada-Romero cita las cifras obtenidas por la organización ambientalista líder Landcare Research (de Nueva Zelanda) que indican que las malas hierbas sin control causan pérdidas en los cultivos equivalentes a 380 millones de toneladas de trigo por año.

Saber cómo funciona un herbicida en detalle - su 'modo de acción' (MdA) - es importante para comprender cómo usarlo en la forma más efectiva. El MdA del herbicida es uno de los principales factores en el espectro de control de malas hierbas, la selectividad de los cultivos y la resistencia de las malas hierbas.
Los herbicidas controlan las malas hierbas al interferir con su modo de crecimiento. Los diferentes MdA en último término detienen la germinación de las semillas o su establecimiento como plántulas; evitan que las plantas elaboren los carbohidratos, proteinas o lípidos (aceites y grasas) esenciales o secan las hojas y tallos.
El MdA del paraquat se basa en desviar el flujo de energía capturada de la luz solar en la fotosíntesis para producir radicales libres altamente reactivos que destruyen las membranas celulares para secar rápidamente las hojas. Esto ocurre a las pocas horas con fuerte luz solar debido a los altos niveles de energía que salen fuera de control. El paraquat afecta a casi todas las plantas verdes haciendo que sea un herbicida no selectivo de amplio espectro.

Introducción
Los herbicidas controlan las malas hierbas al interferir con la forma en que éstas crecen. Esto se logra mediante varios "modos de acción" (MdA) diferentes que en último término detienen la germinación de las semillas o su establecimiento como plántulas; evitan que las plantas elaboren los carbohidratos, proteínas o lípidos (aceites y grasas) esenciales o secan las hojas y tallos. Conocer el MdA de un herbicida es importante para comprender cómo usarlo de la forma más efectiva. Es un factor importante tanto para la selectividad del herbicida como para la resistencia a las malas hierbas.
Los síntomas observados en las malas hierbas pulverizadas con herbicidas expresan el MdA. En la I&D sobre herbicidas, cuando se prueban nuevos productos químicos, los expertos observan cuidadosamente los detalles y tiempos de la aparición de los síntomas para obtener pistas sobre el MdA. Comprender por completo un MdA puede llevarle años de investigación a los fisiólogos de plantas, bioquímicos, biólogos moleculares y muchos otros científicos de otras disciplinas.

El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso?

El manejo integrado de malas hierbas y la labranza cero son herramientas agronómicas avanzadas con objetivos comunes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, reduciendo el impacto ambiental de la producción de cultivos. Si bien avanzadas en concepto, estas herramientas son directas y su uso puede adaptarse a todos los sistemas de cultivo, desde los altamente mecanizados a la agricultura de subsistencia, en todo el mundo.
La labranza es un medio comprobado de control de malas hierbas, por lo tanto ¿los otros métodos son lo suficientemente buenos como para usar en una técnica integrada de manejo de malas hierbas en sistemas de labranza cero? Este artículo examina cómo los agricultores pueden cosechar las bondades de ambas técnicas al mismo tiempo.

Los agricultores en todo el mundo saben cuán difícil es controlar las malas hierbas.

“Estados Unidos es adicto al petróleo” reconoció el Presidente George W. Bush en su discurso inaugural de las sesiones parlamentarias en el 2006.  Y, no es un problema exclusivo de los EE.UU., ni tampoco la adicción es solo al petróleo. Petróleo, carbón y gas natural son las reservas fósiles que activan nuestro planeta, pero ahora el centro de atención está en la biomasa de cultivos para proporcionar una fuente alternativa significativa de energía y materiales.
La labranza cero y el paraquat cumplen una función vital en la producción de suficiente biomasa al mismo tiempo que sustentan la producción de alimentos y protegen el medio ambiente.
En la actualidad, los biocombustibles se elaboran a partir de partes de cultivos que de lo contrario se cosecharían para elaborar alimentos, por ejemplo los cereales. Esto lleva a dos problemas:

No hay suficiente combustible
Potencialmente no hay suficiente alimento

El rinde del combustible – biodiesel o bioetanol – a partir de los aceites o del almidón que se encuentra en las semillas es relativamente bajo.

El paraquat se ha convertido en uno de los herbicidas más ampliamente usados en el mundo gracias a un grupo de personas - los agricultores. Si bien se distribuyen en más de 100 países y cultivan más de 100 cultivos diferentes, los agricultores están unidos por su reconocimiento de los beneficios que tiene para ofrecer el paraquat.
Rápida acción
En Indonesia, la rápida acción del paraquat permite a los agricultores, que normalmente cosecharían dos cultivos de arroz implantados con siembra directa cada año, plantar y cosechar un tercer cultivo (Sembiring & Kartaatamadja, 2003).
La velocidad de acción del paraquat elimina rápidamente la competencia de las malas hierbas y permite una rápida rotación entre cultivos. Esto es esencial en muchos países y regiones como China, Asia y América Latina, donde permite que los pequeños agricultores minimicen la demora entre cultivos y maximicen los ingresos. La rápida acción también es un beneficio importante para la administración de los equipos de pulverización en cultivos de plantación.

¿Alguna vez se preguntó qué alimenta el impresionante tamaño y fuerza de los extraordinarios jugadores de rugby de las Islas del Pacífico? No busque más, es el taro. El taro es un cultivo tropical con tubérculos de almidón que constituye un alimento principal en muchas comunidades de subsistencia, en particular en las Islas del Pacífico. Y si bien lo más probable es que los jugadores del equipo de rugby tengan una amplia gama de alimentos para elegir, para mucha gente que vive en estas regiones, el taro es parte esencial de su dieta.
Con frecuencia denominado “la patata de los trópicos,” su rol es tan significativo que se lo celebra en festivales y monedas en muchas culturas de las Islas del Pacífico.  Y no caben dudas: el taro representa casi el 20% de la ingesta diaria de calorías de la gente en algunas áreas, comparado con sólo el 3-5% que representa la patata para la gente que vive en los EE.UU.

El paraquat llevó a una revolución en la preparación de la tierra que ha tenido profundos efectos económicos, sociales y agronómicos en todo el mundo.
Las propiedades herbicidas del paraquat fueron descubiertas por ICI (empresa originaria de Syngenta) en 1955 y fueron introducidas en los mercados mundiales en 1962 con la marca GRAMOXONE®. El paraquat rápidamente ganó aceptación como herramienta para controlar las malas hierbas en cultivos de árboles y en hilera que ya habían emergido. Sin embargo, darse cuenta de que el paraquat podía reemplazar al arado, una tarea que demanda mucho tiempo y mano de obra, en las décadas del '60 y del '70 llevó a una expansión de la investigación en todo el mundo en una escala sin precedentes para un solo producto químico de uso agrícola y a una revolución en la agricultura.
¿Por qué el paraquat es un producto tan exclusivo y por qué es tan valioso para los agricultores?

World Agriculture and the Environment (La agricultura mundial y el medio ambiente) es unnuevo libro de gran importancia que trata sobre el temor de que el aumento en la demanda de alimentos y fibras se encuentre en “dirección a un choque” con la calidad del suelo.
Esta artículo se divide en dos partes. En la Parte 1, se comentan algunos de los principales temas tratados en el libro. Luego la Parte 2 explica cómo más de 40 años de investigación y uso práctico han demostrado que el control de las malas hierbas con paraquat puede ayudar a proporcionar prácticas de manejo de cultivos mejoradas y sustentables para mejorar la calidad del suelo.