Weed resistance

Ya hace un tiempo que los agricultores en los EE.UU. son conscientes de la gran amenaza que presentan las malas hierbas resistentes al glifosato para sus cultivos y subsistencias. Ahora, el público cada vez está más consciente también luego de la reciente atención que prestaron los medios luego de la publicación del informe del Consejo Nacional de Investigaciones de los EE.UU.: Impacto de los cultivos genéticamente modificados sobre la sustentabilidad agrícola en los Estados Unidos1. El informe confirmó los sustanciales beneficios económicos y ambientales de los cultivos GM, pero advirtió que hay que tener cuidado para preservar el valor de la tecnología, en especial con la amenaza que presentan las malas hierbas resistentes al glifosato. Los agricultores que producen cultivos resistentes al herbicida deben asegurar que se utilice una amplia gama de prácticas agronómicas para controlar las malas hierbas y no deben confiar simplemente en el modo de acción de un herbicida.
Por desgracia, para muchos agricultores la simplicidad del control de malas hierbas basado en el uso de glifosato es difícil de resistir – si aún han de experimentar problemas.

Un herbicida a base de paraquat se ha convertido en una herramienta esencial de preparación de la tierra para los agricultores brasileros para detener la diseminación de malas hierbas resistentes al glifosato.
La adopción extensiva de variedades de soja GM tolerantes al glifosato ha llevado a que los agricultores utilicen este herbicida no selectivo para el control de las malas hierbas en forma excesiva y con demasiada frecuencia. Si bien el glifosato alienta la continua adopción de la labranza cero, con todos los beneficios para la conservación del suelo que esto trae, el uso excesivo fomenta también las malas hierbas resistentes al glifosato1. En la actualidad se estima que existen en Brasil hasta tres millones de hectáreas infestadas con cinco especies de malas hierbas que el glifosato ya no controla.
Sin embargo, se ha desarrollado un sistema integrado de control de malas hierbas para garantizar que se puedan preservar los beneficios del glifosato. Esto incluye seguir pulverizando glifosato para quema, pero luego justo antes o después de plantar el cultivo realizar una aplicación de herbicida basado en paraquat. Esta pulverización contiene un segundo ingrediente activo, el diurón.

Los productores de soja de Brasil enfrentan un dilema. La mayor cantidad de tierra con sistema de labranza cero está salvando el suelo y reduciendo el uso de energía, sin embargo, muchos agricultores que utilizan la labranza cero ahora descubren que las malas hierbas resistentes al glifosato están amenazando el éxito futuro.
En la actualidad se han adoptado los sistemas de labranza cero en aproximadamente el 70% de la tierra trabajada en el país, en particular para la soja. Brasil y los EE.UU. son los líderes en el mundo en labranza cero, sin embargo esto se ve amenazado por el aumento en el número de malas hierbas resistentes al glifosato. Un artículo reciente destacó la preocupación cada vez mayor de los agricultores estadounidenses (lea más).
Este es el primero de dos artículos que analizan el problema en Brasil – y una historia de éxito en la que actúa el herbicida basado en paraquat.
Labranza cero y cultivos GM
Se estima que la producción de soja sin cobertura del suelo en Brasil ocasiona la pérdida de 55 millones de toneladas de la capa superficial del suelo por año1.

Los investigadores de Malasia han registrado la primera especie de mala hierba que desarrolló resistencia al herbicida no-selectivo glufosinato.
Experimentos preliminares han confirmado las preocupaciones que indican que una mala hierba gramínea agresiva está desarrollando poblaciones que el glufosinato, comercializado bajo las marcas Basta y Liberty ya no controla. El glufosinato es un herbicida foliar, de acción más lenta que el paraquat, pero más rápido que el glifosato. Es el herbicida que se utiliza en los sistemas de cultivo GM LibertyLink .
Los expertos en malas hierbas de la Universidad de Malasia han investigado los informes sobre los problemas de control de malas hierbas en un vivero de palma aceitera en el estado de Pahang. La mala hierba en cuestión es el pasto pata de ganso (Eleusine indica), una mala hierba importante en todo el mundo para muchos cultivos de clima cálido.
En Malasia es un problema particularmente grave en las plantaciones de palma aceitera y caucho y en las pequeñas explotaciones que cultivan frutas y verduras.
El pasto pata de ganso ya ha desarrollado resistencia a los modos de acción (MdA) de varios herbicidas en unos cuantos países en todo el mundo.

Las técnicas de labranza de conservación rápidamente se han convertido en formas muy utilizadas de preparar los campos para el cultivo debido a sus beneficios ambientales y económicos. Los herbicidas no selectivos como el paraquat son componentes esenciales de la labranza de conservación porque los campos no se aran para enterrar las malas hierbas y la vegetación disecada, sino que la paja y el rastrojo proporcionan una cubierta protectora para el suelo.

Esta temporada se han realizado redoblados esfuerzos para combatir la diseminación de la Palmera amaranto (Amaranthus palmeri) resistente al glifosato en cultivos de los EE.UU. La clave en el manejo de la resistencia es usar herbicidas que tengan diferentes modos de acción. Cuando se trata de lograr un efecto de amplio espectro como con el glifosato, la elección de alternativas es extremadamente limitada. El exclusivo modo de acción del paraquat1 junto con su control de malas hierbas de amplio espectro y su rápida acción hacen que sea una valiosa herramienta en la lucha contra la resistencia de las malas hierbas al glifosato.
La palmera amaranto es una de las diversas especies de malas hierbas importantes del mismo género (Amaranthus) que comúnmente se conocen como bledo o cáñamo de agua. Es un problema muy importante en muchos estados del sur, particularmente en Georgia, donde se la considera el mayor problema en el algodón.
Los expertos en malas hierbas en la Universidad de Georgia estiman que un promedio de solo dos plantas de Palmera amaranto cada 6 m (aprox. 20 pies) de longitud de hileras de algodón pueden reducir el rinde en por lo menos un 23%.

Saber cómo funciona un herbicida en detalle - su 'modo de acción' (MdA) - es importante para comprender cómo usarlo en la forma más efectiva. El MdA del herbicida es uno de los principales factores en el espectro de control de malas hierbas, la selectividad de los cultivos y la resistencia de las malas hierbas.
Los herbicidas controlan las malas hierbas al interferir con su modo de crecimiento. Los diferentes MdA en último término detienen la germinación de las semillas o su establecimiento como plántulas; evitan que las plantas elaboren los carbohidratos, proteinas o lípidos (aceites y grasas) esenciales o secan las hojas y tallos.
El MdA del paraquat se basa en desviar el flujo de energía capturada de la luz solar en la fotosíntesis para producir radicales libres altamente reactivos que destruyen las membranas celulares para secar rápidamente las hojas. Esto ocurre a las pocas horas con fuerte luz solar debido a los altos niveles de energía que salen fuera de control. El paraquat afecta a casi todas las plantas verdes haciendo que sea un herbicida no selectivo de amplio espectro.

Introducción
Los herbicidas controlan las malas hierbas al interferir con la forma en que éstas crecen. Esto se logra mediante varios "modos de acción" (MdA) diferentes que en último término detienen la germinación de las semillas o su establecimiento como plántulas; evitan que las plantas elaboren los carbohidratos, proteínas o lípidos (aceites y grasas) esenciales o secan las hojas y tallos. Conocer el MdA de un herbicida es importante para comprender cómo usarlo de la forma más efectiva. Es un factor importante tanto para la selectividad del herbicida como para la resistencia a las malas hierbas.
Los síntomas observados en las malas hierbas pulverizadas con herbicidas expresan el MdA. En la I&D sobre herbicidas, cuando se prueban nuevos productos químicos, los expertos observan cuidadosamente los detalles y tiempos de la aparición de los síntomas para obtener pistas sobre el MdA. Comprender por completo un MdA puede llevarle años de investigación a los fisiólogos de plantas, bioquímicos, biólogos moleculares y muchos otros científicos de otras disciplinas.

El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso?

El manejo integrado de malas hierbas y la labranza cero son herramientas agronómicas avanzadas con objetivos comunes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, reduciendo el impacto ambiental de la producción de cultivos. Si bien avanzadas en concepto, estas herramientas son directas y su uso puede adaptarse a todos los sistemas de cultivo, desde los altamente mecanizados a la agricultura de subsistencia, en todo el mundo.
La labranza es un medio comprobado de control de malas hierbas, por lo tanto ¿los otros métodos son lo suficientemente buenos como para usar en una técnica integrada de manejo de malas hierbas en sistemas de labranza cero? Este artículo examina cómo los agricultores pueden cosechar las bondades de ambas técnicas al mismo tiempo.

Los agricultores en todo el mundo saben cuán difícil es controlar las malas hierbas.