El manejo integrado de malas hierbas y la labranza cero son herramientas agronómicas avanzadas con objetivos comunes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, reduciendo el impacto ambiental de la producción de cultivos. Si bien avanzadas en concepto, estas herramientas son directas y su uso puede adaptarse a todos los sistemas de cultivo, desde los altamente mecanizados a la agricultura de subsistencia, en todo el mundo.
La labranza es un medio comprobado de control de malas hierbas, por lo tanto ¿los otros métodos son lo suficientemente buenos como para usar en una técnica integrada de manejo de malas hierbas en sistemas de labranza cero? Este artículo examina cómo los agricultores pueden cosechar las bondades de ambas técnicas al mismo tiempo.
Los agricultores en todo el mundo saben cuán difícil es controlar las malas hierbas.