Soil properties

El suelo es clave para la vida en la tierra. Contiene partículas minerales, materia orgánica, agua, aire, flora y fauna. La formación del suelo es un proceso extremadamente lento, por lo tanto el suelo es un recurso esencialmente no-renovable y se lo debe valorar, respetar y tratar con gran cuidado. Las técnicas agronómicas como la labranza cero y los cultivos de cobertura, que comprenden el uso de herbicidas no selectivos como el paraquat para el control de las malas hierbas, pueden preservar y mejorar la calidad de nuestros suelos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) realizó un foro en Roma para fijar el Día Mundial de los Suelos el 5 de diciembre de 2014 y para lanzar el Año Internacional de los Suelos. Los oradores en el evento enfatizaron la importancia crítica, la complejidad y la fragilidad de esta delgada capa que cubre la tierra.1
Degradación del suelo y agricultura
Lleva 1000 años formar aproximadamente tres centímetros de la capa superficial del suelo y el planeta está perdiendo una superficie equivalente a 30 campos de fútbol por minuto.
El exclusivo comportamiento del paraquat en el suelo hace que los agricultores de todo el mundo lo utilicen con confianza para proteger sus cultivos. El paraquat proporciona un rápido control de las malas hierbas de amplio espectro sólo a través de su acción por contacto foliar. No daña al cultivo a través de las raíces ni afecta la germinación de las semillas. La fauna del suelo y los microorganismos tampoco se ven afectados y no se produce lixiviación ni escurrimiento de los residuos de paraquat en degradación que llegan al suelo.
Este artículo explica el destino del paraquat en el suelo en relación con las implicancias para el medio ambiente y su rol en el aumento de la productividad agrícola. Dos procesos inter-relacionados son fundamentales para el destino general del paraquat en el suelo: cómo se adhiere (adsorbe) al suelo y cómo se degrada en el suelo.
Degradación del paraquat
El exclusivo comportamiento del paraquat en el suelo hace que los agricultores de todo el mundo lo utilicen con confianza para proteger sus cultivos. El paraquat proporciona un rápido control de las malas hierbas de amplio espectro sólo a través de su acción por contacto foliar. No daña al cultivo a través de las raíces ni afecta la germinación de las semillas. La fauna del suelo y los microorganismos tampoco se ven afectados y no se produce lixiviación ni escurrimiento de los residuos de paraquat en degradación que llegan al suelo.
Un nuevo artículo especial y detallado que se ha incorporado al Banco de conocimiento explica el destino del paraquat en el suelo, cuáles son las implicancias para el medio ambiente y su rol en aumentar la productividad agrícola. 
Destino del paraquat en el suelo Los suelos pueden desactivar el paraquat equivalente a cientos de miles de años de aplicación Los microorganismos pueden degradar el paraquat en solución rápidamente Las partículas de suelo lentamente liberan pequeñas cantidades de paraquat degradándolo de modo tal que los residuos se estabilizan pero no lo suficiente como para causar efectos biológicos tóxicos.
El Paraquat y la agricultura sustentable, por Richard H. Bromilow
En este trabajo “El Paraquat y la agricultura sustentable”, el autor Richard H. Bromilow estudia el papel que desempeña el paraquat al apoyar la agricultura sustentable en todo el mundo.
Resumen: La agricultura sustentable es esencial para la supervivencia del hombre, en especial dado el aumento cada vez más rápido de la población. La expansión de la agricultura en las áreas restantes de vegetación natural no es deseable, ya que esto reduciría la biodiversidad en el planeta. Por lo tanto, es necesario mantener o de hecho mejorar los rindes de los cultivos en las tierras agrícolas existentes, ya sea en la escala de un pequeño productor o en explotaciones agrícolas más grandes.
El manejo integrado de malas hierbas y la labranza cero son herramientas agronómicas avanzadas con objetivos comunes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, reduciendo el impacto ambiental de la producción de cultivos. Si bien avanzadas en concepto, estas herramientas son directas y su uso puede adaptarse a todos los sistemas de cultivo, desde los altamente mecanizados a la agricultura de subsistencia, en todo el mundo.
La labranza es un medio comprobado de control de malas hierbas, por lo tanto ¿los otros métodos son lo suficientemente buenos como para usar en una técnica integrada de manejo de malas hierbas en sistemas de labranza cero? Este artículo examina cómo los agricultores pueden cosechar las bondades de ambas técnicas al mismo tiempo.
Los agricultores en todo el mundo saben cuán difícil es controlar las malas hierbas. Tienden a volver con venganza, en especial cuando los diversos elementos que causan los problemas de malas hierbas no han sido apreciados y tratados.  Tener como objetivo manejar las malas hierbas en lugar de controlarlas no sólo es más realista, sino que si el Manejo Integrado de Malas Hierbas (MIM) se aplica en forma correcta, puede reducir costos, proteger el suelo y ayudar al control de plagas y enfermedades.
El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso? ¿Por qué el paraquat es una herramienta tan útil para los agricultores?
¿Qué son las malas hierbas?
Por lo general, se describe a las malas hierbas como plantas no deseadas.  Las malas hierbas crecen en tierras de cultivo que esperan la plantación y luego emerge un nuevo brote de plántulas de malas hierbas con el cultivo.  En los cultivos perennes como las frutas, las vides, el caucho y la palma aceitera, las malas hierbas crecen continuamente y los nuevos brotes crecen impulsados por el clima y el cambio de estación.
Las malas hierbas son indeseables por muchas razones: Compiten con las plantas del cultivo para obtener luz, agua y nutrientes del suelo, reduciendo así los rindes y la calidad.
Crea oportunidades
El uso de paraquat para el control de las malas hierbas hace que se reduzcan mucho los requerimientos de mano de obra y se aumente la productividad y la rentabilidad. Por un lado, esto significa que la gente que de otro modo se vería obligada a conseguir trabajo desmalezando campos está libre para encontrar otras oportunidades para hacer un mejor uso de su tiempo y, por otro lado, los agricultores que tienen dificultad en conseguir mano de obra para desmalezado manual pueden tener mejores cultivos.
Estudios de casos
Tres cuartos de las pérdidas de cultivos en países en desarrollo se deben a las malas hierbas. Los expertos de la FAO destacan que las pérdidas económicas totales serán mucho mayores en los países más pobres debido al tiempo que se gasta en el desmalezado manual. "Al tener solo mano de obra disponible, los pequeños productores de África necesitan desmalezar todos los días y esto significa que una familia físicamente no puede manejar más de 1 a 1.5 hectáreas."
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Estimula la economía
Reduce la erosión del suelo
Al exterminar las malas hierbas pero dejar las raíces en su lugar, el paraquat estabiliza el suelo.
Estudios de casos
En el proyecto Sagip-Lupa de 5 años llevado a cabo en las Filipinas, los investigadores han colaborado en el estudio de las técnicas para reducir la grave amenaza para la producción de alimentos y para el medio ambiente que presenta la erosión del suelo.
En los tres sitios experimentales, cada año se pierde un promedio de más de 100 toneladas/ha de la capa superior del suelo al realizar prácticas agrícolas en la forma tradicional. Los grandes ahorros de la preciosa capa superior de suelo provenientes del uso de paraquat y la labranza cero son todos estadísticamente significativos.
Los rindes de los cultivos también se han visto beneficiados.
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Aumenta la materia orgánica del suelo
El uso de paraquat junto con una menor labranza del suelo ayuda a preservar la materia orgánica.
Controla las malas hierbas
El paraquat es una herramienta importante para el manejo de las malas hierbas. Controla muchas especies y se lo puede utilizar con la mayoría de los cultivos. Su modo de acción hace que sea en especial valioso en los casos en que el uso intensivo de glifosato ha causado, o amenaza con causar, el desarrollo de malas hierbas resistentes al glifosato.
Estudios de casos
La adopción extensiva de cultivos GM tolerantes al glifosato ha llevado a los agricultores a confiar demasiado en el glifosato.
Si bien el glifosato fomenta la adopción continua de la labranza cero, con todos los beneficios que tiene para la conservación del suelo, ahora se estima que más de tres millones de hectáreas en Brasil están infectadas con malas hierbas resistentes al glifosato.
Sin embargo, un sistema integrado de control de malas hierbas incluye seguir pulverizando glifosato para quema, pero luego justo antes o después de plantar el cultivo realizar una aplicación de herbicida basado en paraquat.
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Actúa rápidamente
¿Alguna vez se preguntó qué alimenta el impresionante tamaño y fuerza de los extraordinarios jugadores de rugby de las Islas del Pacífico? No busque más, es el taro. El taro es un cultivo tropical con tubérculos de almidón que constituye un alimento principal en muchas comunidades de subsistencia, en particular en las Islas del Pacífico. Y si bien lo más probable es que los jugadores del equipo de rugby tengan una amplia gama de alimentos para elegir, para mucha gente que vive en estas regiones, el taro es parte esencial de su dieta.
Con frecuencia denominado “la patata de los trópicos,” su rol es tan significativo que se lo celebra en festivales y monedas en muchas culturas de las Islas del Pacífico.  Y no caben dudas: el taro representa casi el 20% de la ingesta diaria de calorías de la gente en algunas áreas, comparado con sólo el 3-5% que representa la patata para la gente que vive en los EE.UU. y Europa.  En cuanto al aspecto económico, es una fuente importante de ingresos por exportaciones, principalmente para suministrar el alimento a los isleños expatriados que viven en Australia, Nueva Zelanda y la costa oeste de los EE.UU.