Land preparation

“El tiempo y la marea no esperan a nadie”, así dicen. Los productores de arroz que viven en las zonas costeras del sur de Sumatra y en Kalimantan central y oriental en Indonesia lo saben muy bien. Sus arrozales se inundan con el agua de río que cada marea entrante empuja hacia los deltas. La preparación de la tierra resulta especialmente difícil. No solo las malas hierbas crecen con increíble vigor bajo las condiciones pantanosas, sino que labrar la tierra demasiado profundo puede hacer que el cultivo falle. Si bien la capa superior de materia orgánica del suelo es fértil, debajo hay una capa amarilla de pirita de hierro tóxica. Esta capa es fitotóxica para el arroz si se la perturba.
Se fomenta la biodiversidad mediante la adopción de prácticas de labranza de conservación, en especial la labranza cero. La pulverización con un herbicida  no selectivo como el paraquat hace que se puedan controlar las malas hierbas sin necesidad de arar.
Las aves, en particular, se benefician cuando no se aran los campos o cuando la labranza es mínima en los sistemas de labranza de conservación. Al dejar rastrojo y residuos del cultivo anterior en la superficie del suelo y suelo sin labrar ni perturbar, se proporcionan hábitats para invertebrados y pequeños animales silvestres. Las especies de aves se alimentan de los granos esparcidos y de las semillas de las malas hierbas y cada vez se ve mayor cantidad de insectos o pequeños mamíferos.
Una de las especies de aves que se está desarrollando muy bien en este momento en los campos con labranza cero en las áreas de cultivo intensivo de soja al norte y al sur de San Pablo en Brasil es el búho de hoyo o tecolote llanero (Athene cunicularia).
El Paraquat y la agricultura sustentable, por Richard H. Bromilow
En este trabajo “El Paraquat y la agricultura sustentable”, el autor Richard H. Bromilow estudia el papel que desempeña el paraquat al apoyar la agricultura sustentable en todo el mundo.
Resumen: La agricultura sustentable es esencial para la supervivencia del hombre, en especial dado el aumento cada vez más rápido de la población. La expansión de la agricultura en las áreas restantes de vegetación natural no es deseable, ya que esto reduciría la biodiversidad en el planeta. Por lo tanto, es necesario mantener o de hecho mejorar los rindes de los cultivos en las tierras agrícolas existentes, ya sea en la escala de un pequeño productor o en explotaciones agrícolas más grandes.
El manejo integrado de malas hierbas y la labranza cero son herramientas agronómicas avanzadas con objetivos comunes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, reduciendo el impacto ambiental de la producción de cultivos. Si bien avanzadas en concepto, estas herramientas son directas y su uso puede adaptarse a todos los sistemas de cultivo, desde los altamente mecanizados a la agricultura de subsistencia, en todo el mundo.
La labranza es un medio comprobado de control de malas hierbas, por lo tanto ¿los otros métodos son lo suficientemente buenos como para usar en una técnica integrada de manejo de malas hierbas en sistemas de labranza cero? Este artículo examina cómo los agricultores pueden cosechar las bondades de ambas técnicas al mismo tiempo.
Los agricultores en todo el mundo saben cuán difícil es controlar las malas hierbas. Tienden a volver con venganza, en especial cuando los diversos elementos que causan los problemas de malas hierbas no han sido apreciados y tratados.  Tener como objetivo manejar las malas hierbas en lugar de controlarlas no sólo es más realista, sino que si el Manejo Integrado de Malas Hierbas (MIM) se aplica en forma correcta, puede reducir costos, proteger el suelo y ayudar al control de plagas y enfermedades.
El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso? ¿Por qué el paraquat es una herramienta tan útil para los agricultores?
¿Qué son las malas hierbas?
Por lo general, se describe a las malas hierbas como plantas no deseadas.  Las malas hierbas crecen en tierras de cultivo que esperan la plantación y luego emerge un nuevo brote de plántulas de malas hierbas con el cultivo.  En los cultivos perennes como las frutas, las vides, el caucho y la palma aceitera, las malas hierbas crecen continuamente y los nuevos brotes crecen impulsados por el clima y el cambio de estación.
Las malas hierbas son indeseables por muchas razones: Compiten con las plantas del cultivo para obtener luz, agua y nutrientes del suelo, reduciendo así los rindes y la calidad.
Reduce la erosión del suelo
Al exterminar las malas hierbas pero dejar las raíces en su lugar, el paraquat estabiliza el suelo.
Estudios de casos
En el proyecto Sagip-Lupa de 5 años llevado a cabo en las Filipinas, los investigadores han colaborado en el estudio de las técnicas para reducir la grave amenaza para la producción de alimentos y para el medio ambiente que presenta la erosión del suelo.
En los tres sitios experimentales, cada año se pierde un promedio de más de 100 toneladas/ha de la capa superior del suelo al realizar prácticas agrícolas en la forma tradicional. Los grandes ahorros de la preciosa capa superior de suelo provenientes del uso de paraquat y la labranza cero son todos estadísticamente significativos.
Los rindes de los cultivos también se han visto beneficiados.
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Aumenta la materia orgánica del suelo
El uso de paraquat junto con una menor labranza del suelo ayuda a preservar la materia orgánica.
Controla las malas hierbas
El paraquat es una herramienta importante para el manejo de las malas hierbas. Controla muchas especies y se lo puede utilizar con la mayoría de los cultivos. Su modo de acción hace que sea en especial valioso en los casos en que el uso intensivo de glifosato ha causado, o amenaza con causar, el desarrollo de malas hierbas resistentes al glifosato.
Estudios de casos
La adopción extensiva de cultivos GM tolerantes al glifosato ha llevado a los agricultores a confiar demasiado en el glifosato.
Si bien el glifosato fomenta la adopción continua de la labranza cero, con todos los beneficios que tiene para la conservación del suelo, ahora se estima que más de tres millones de hectáreas en Brasil están infectadas con malas hierbas resistentes al glifosato.
Sin embargo, un sistema integrado de control de malas hierbas incluye seguir pulverizando glifosato para quema, pero luego justo antes o después de plantar el cultivo realizar una aplicación de herbicida basado en paraquat.
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Actúa rápidamente
Junto con el trigo y el arroz, el maíz es uno de los principales cultivos del mundo. El maíz proporciona alimentos principales básicos para gran parte de la población del mundo. En todo el mundo, el grano de maíz es un forraje básico para el ganado y el cultivo se puede cortar cuando aún está verde para guardar en silos como forraje de invierno. Además, cada vez más cantidad de maíz en los EE.UU. se usa para fabricar el combustible bioetanol.
El maíz, tal vez más que ningún otro cultivo, alcanza tanto el extremo superior como el inferior en cuanto a sofisticación, mecanización y tecnología en la producción de cultivos. Pero todos los agricultores necesitan maximizar el rinde y la calidad de sus productos, ahorrando en los costos, el tiempo y la mano de obra necesarios para cultivarlos.
Los herbicidas de amplio espectro, liderados por la introducción del paraquat en la década del '60, han permitido la adopción y el crecimiento de los sistemas de labranza del suelo que no dependen del control de las malas hierbas que se entierran al arar.
¿Alguna vez se preguntó qué alimenta el impresionante tamaño y fuerza de los extraordinarios jugadores de rugby de las Islas del Pacífico? No busque más, es el taro. El taro es un cultivo tropical con tubérculos de almidón que constituye un alimento principal en muchas comunidades de subsistencia, en particular en las Islas del Pacífico. Y si bien lo más probable es que los jugadores del equipo de rugby tengan una amplia gama de alimentos para elegir, para mucha gente que vive en estas regiones, el taro es parte esencial de su dieta.
Con frecuencia denominado “la patata de los trópicos,” su rol es tan significativo que se lo celebra en festivales y monedas en muchas culturas de las Islas del Pacífico.  Y no caben dudas: el taro representa casi el 20% de la ingesta diaria de calorías de la gente en algunas áreas, comparado con sólo el 3-5% que representa la patata para la gente que vive en los EE.UU. y Europa.  En cuanto al aspecto económico, es una fuente importante de ingresos por exportaciones, principalmente para suministrar el alimento a los isleños expatriados que viven en Australia, Nueva Zelanda y la costa oeste de los EE.UU.
El paraquat llevó a una revolución en la preparación de la tierra que ha tenido profundos efectos económicos, sociales y agronómicos en todo el mundo.
Las propiedades herbicidas del paraquat fueron descubiertas por ICI (empresa originaria de Syngenta) en 1955 y fueron introducidas en los mercados mundiales en 1962 con la marca GRAMOXONE®. El paraquat rápidamente ganó aceptación como herramienta para controlar las malas hierbas en cultivos de árboles y en hilera que ya habían emergido. Sin embargo, darse cuenta de que el paraquat podía reemplazar al arado, una tarea que demanda mucho tiempo y mano de obra, en las décadas del '60 y del '70 llevó a una expansión de la investigación en todo el mundo en una escala sin precedentes para un solo producto químico de uso agrícola y a una revolución en la agricultura.
¿Por qué el paraquat es un producto tan exclusivo y por qué es tan valioso para los agricultores? Antes de que podamos responder esto tenemos que considerar la importancia de las malas hierbas.