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El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso?

El paraquat se ha convertido en uno de los herbicidas más ampliamente usados en el mundo gracias a un grupo de personas - los agricultores. Si bien se distribuyen en más de 100 países y cultivan más de 100 cultivos diferentes, los agricultores están unidos por su reconocimiento de los beneficios que tiene para ofrecer el paraquat.
Rápida acción
En Indonesia, la rápida acción del paraquat permite a los agricultores, que normalmente cosecharían dos cultivos de arroz implantados con siembra directa cada año, plantar y cosechar un tercer cultivo (Sembiring & Kartaatamadja, 2003).
La velocidad de acción del paraquat elimina rápidamente la competencia de las malas hierbas y permite una rápida rotación entre cultivos. Esto es esencial en muchos países y regiones como China, Asia y América Latina, donde permite que los pequeños agricultores minimicen la demora entre cultivos y maximicen los ingresos. La rápida acción también es un beneficio importante para la administración de los equipos de pulverización en cultivos de plantación.

Junto con el trigo y el arroz, el maíz es uno de los principales cultivos del mundo. El maíz proporciona alimentos principales básicos para gran parte de la población del mundo. En todo el mundo, el grano de maíz es un forraje básico para el ganado y el cultivo se puede cortar cuando aún está verde para guardar en silos como forraje de invierno. Además, cada vez más cantidad de maíz en los EE.UU. se usa para fabricar el combustible bioetanol.
El maíz, tal vez más que ningún otro cultivo, alcanza tanto el extremo superior como el inferior en cuanto a sofisticación, mecanización y tecnología en la producción de cultivos. Pero todos los agricultores necesitan maximizar el rinde y la calidad de sus productos, ahorrando en los costos, el tiempo y la mano de obra necesarios para cultivarlos.
Los herbicidas de amplio espectro, liderados por la introducción del paraquat en la década del '60, han permitido la adopción y el crecimiento de los sistemas de labranza del suelo que no dependen del control de las malas hierbas que se entierran al arar.

Las verduras y hortalizas son esenciales para una dieta saludable.  En muchos países se recomienda comer por lo menos cinco porciones por día para estar sano.
Si bien el término ‘verduras’ implica que proviene de las partes vegetales de las plantas, como hojas, tallos y raíces, unos pocos frutos, en particular los tomates, también se denominan verduras.  Por lo tanto, la clasificación es culinaria.  Los argumentos sobre si los tomates son frutas o verduras incluso han llegado a los tribunales.  En 1893, la Corte Suprema de los EE.UU. falló que los tomates son verduras a los fines legales, en particular, en relación con los aranceles comerciales vigentes en ese momento.
Las verduras y hortalizas abarcan también la agricultura y la horticultura. Algunas se cultivan a campo como por ejemplo el trigo o el maíz, muchas se cultivan en sofisticados invernaderos de vidrio, pero todas provienen de pequeños productores y jardines domésticos. Las arvejas o guisantes y otras legumbres tienen bacterias asociadas con sus raíces que convierten el nitrógeno del aire en formas que pueden usar las plantas como nutrientes y éstas permanecen en el suelo para fertilizar a los cultivos siguientes.

La próxima vez que se relaje tomando una buena taza de té, podría recordar que es una bebida que una vez inició una revolución. En una fría tarde de diciembre de 1773, los Hijos de la Libertad, un grupo que protestaba contra los impuestos injustos, se vistieron como Indios Mohawk y volcaron el cargamento de té que transportaban los buques de la British East India Company en el puerto de Boston. El Boston Tea Party (Motín del Té en Boston) reunió apoyo para los revolucionarios en las 13 Colonias y, dicen algunos, inició la Guerra por la Independencia de los Estados Unidos.
Ahora el té es un cultivo que lidera otra revolución, en la agricultura.

La soja se destaca entre otros cultivos principales: tiene hoja ancha en lugar de ser una gramínea; es una legumbre, de modo que las plantas satisfacen sus propias necesidades de fertilizante nitrógeno al mismo tiempo que aumentan la fertilidad de la tierra; los porotos o frijoles de soja son ricos en aceite, proteína e hidratos de carbono y el cultivo ha sido altamente desarrollado por fitogenetistas y agrónomos. Esto hace que la soja sea, discutiblemente, el cultivo más versátil del mundo.
Con una base nutricional tan amplia, la soja se usa como alimento principal y forraje para animales. Los porotos o frijoles enteros proporcionan harinas; el aceite de soja se usa para cocinar y en la preparación de alimentos; la harina de soja rica en proteínas que queda luego de la extracción de aceite es un alimento importante para el ganado y la proteína de la soja se usa en bebidas, alimentos para bebés, fideos y como sustituto de la carne y los lácteos.
Con el gran aumento en los precios del petróleo, no es una sorpresa que el interés en los combustibles alternativos también haya aumentado.

El maíz, junto con el trigo y el arroz, es uno de los principales cultivos del mundo.  Como lo sugiere la actual locura por los ‘laberintos de maíz’, es realmente un cultivo sorprendente.
Con frecuencia el maíz se considera un cultivo altamente avanzado que se cultiva para elaborar los cereales para el desayuno, el maíz dulce, choclo o elote y las palomitas de maíz – las comidas rápidas de la sociedad occidental.  Sin embargo, el maíz también proporciona alimentos principales más básicos para gran parte de la población del mundo que habita en los países en desarrollo donde se usa para elaborar mazamorra, pan y tortillas.  En todo el mundo, el grano de maíz es un forraje básico para el ganado y el cultivo se puede cortar cuando aún está verde para guardar en silos como forraje de invierno.
En un mundo cada vez más conciente de su dependencia del petróleo y de las cuestiones de cambio climático que surgen a partir de su uso, existe un interés creciente en la producción de bioetanol a partir del almidón que se encuentra en el maíz como combustible alternativo.
El maíz, tal vez más que ningún otro cultivo, alcanza tanto el extremo superior como el inferio

¿Alguna vez se preguntó qué alimenta el impresionante tamaño y fuerza de los extraordinarios jugadores de rugby de las Islas del Pacífico? No busque más, es el taro. El taro es un cultivo tropical con tubérculos de almidón que constituye un alimento principal en muchas comunidades de subsistencia, en particular en las Islas del Pacífico. Y si bien lo más probable es que los jugadores del equipo de rugby tengan una amplia gama de alimentos para elegir, para mucha gente que vive en estas regiones, el taro es parte esencial de su dieta.
Con frecuencia denominado “la patata de los trópicos,” su rol es tan significativo que se lo celebra en festivales y monedas en muchas culturas de las Islas del Pacífico.  Y no caben dudas: el taro representa casi el 20% de la ingesta diaria de calorías de la gente en algunas áreas, comparado con sólo el 3-5% que representa la patata para la gente que vive en los EE.UU.

World Agriculture and the Environment (La agricultura mundial y el medio ambiente) es unnuevo libro de gran importancia que trata sobre el temor de que el aumento en la demanda de alimentos y fibras se encuentre en “dirección a un choque” con la calidad del suelo.
Esta artículo se divide en dos partes. En la Parte 1, se comentan algunos de los principales temas tratados en el libro. Luego la Parte 2 explica cómo más de 40 años de investigación y uso práctico han demostrado que el control de las malas hierbas con paraquat puede ayudar a proporcionar prácticas de manejo de cultivos mejoradas y sustentables para mejorar la calidad del suelo.

Estudios extensivos de campo a largo plazo confirman — y los gobiernos y autoridades regulatorias de todo el mundo concuerdan — que el uso normal del paraquat de acuerdo con las instrucciones aprobadas de la etiqueta no causa impacto ambiental inaceptable.
Estos estudios han demostrado que:
El paraquat es inactivo en el suelo
Cuando los residuos de paraquat entran en contacto con el suelo, el ingrediente activo del paraquat se absorbe rápidamente y se adhiere con fuerza a la arcilla y a la materia orgánica presentes en el suelo. Se vuelve biológicamente inerte y como resultado no puede ser captado por las raíces de las plantas u otros organismos. Los suelos tratados con paraquat aún mantienen un activo ecosistema en el suelo sin efectos adversos para los microbios, los microorganismos y las lombrices del suelo. El paraquat no puede liberarse desde el suelo o re-activarse por la aplicación de agua u otros agroquímicos.
Todos los suelos agrícolas, no sólo aquellos que poseen un alto contenido de arcilla, tienen gran capacidad para absorber paraquat.