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El paraquat es un herbicida de contacto No es un herbicida sistémico, es decir que no se desplaza dentro de la planta Sólo el tejido verde cubierto por la pulverización con paraquat se ve afectado
La imagen opuesta muestra los resultados de un experimento en el cual pequeñas gotas de solución de paraquat se aplicaron a una sola hoja.
Los colores intensos indican que el paraquat ha permanecido en la hoja tratada y no presentó acción sistémica.
El exclusivo perfil del paraquat
Además de la acción sólo por contacto, el paraquat presenta otra particular propiedad: se desactiva inmediatamente al contacto con el suelo. Las raíces no lo pueden absorber y no puede afectar a los cultivos siguientes.
Estas características hacen que el paraquat se pueda utilizar con mayor flexibilidad y con mucha más precisión que otros herbicidas. Por ejemplo, si bien el glifosato es una valiosa herramienta en la lucha contra las malas hierbas, su acción es sistémica. (Vea cómo el paraquat ayuda al glifosato a evitar la resistencia aquí.) La pulverización se traslada rápidamente desde el punto de contacto a toda la planta. Sin embargo, a veces esto es un beneficio, en particular en el control de malas hierbas perennes.
La soja se destaca entre otros cultivos importantes: tiene hoja ancha en lugar de ser una gramínea; es una legumbre, de modo que las plantas satisfacen sus propias necesidades de fertilizante nitrogenado al mismo tiempo que aumentan la fertilidad de la tierra; los porotos o frijoles de soja son ricos en aceite, proteína e hidratos de carbono y el cultivo ha sido altamente desarrollado por fitogenetistas y agrónomos. Esto hace que la soja sea, discutiblemente, el cultivo más versátil del mundo.
Con una base nutricional tan amplia, la soja se usa como alimento principal y forraje para animales. Los porotos o frijoles enteros proporcionan harinas; el aceite de soja se usa para cocinar y en la preparación de alimentos; la harina de soja rica en proteínas que queda luego de la extracción de aceite es un alimento importante para el ganado y la proteína de la soja se usa en bebidas, alimentos para bebés, fideos y como sustituto de la carne y los lácteos.
El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso? ¿Por qué el paraquat es una herramienta tan útil para los agricultores?
¿Qué son las malas hierbas?
Por lo general, se describe a las malas hierbas como plantas no deseadas.  Las malas hierbas crecen en tierras de cultivo que esperan la plantación y luego emerge un nuevo brote de plántulas de malas hierbas con el cultivo.  En los cultivos perennes como las frutas, las vides, el caucho y la palma aceitera, las malas hierbas crecen continuamente y los nuevos brotes crecen impulsados por el clima y el cambio de estación.
Las malas hierbas son indeseables por muchas razones: Compiten con las plantas del cultivo para obtener luz, agua y nutrientes del suelo, reduciendo así los rindes y la calidad.
Controla las malas hierbas
El paraquat es una herramienta importante para el manejo de las malas hierbas. Controla muchas especies y se lo puede utilizar con la mayoría de los cultivos. Su modo de acción hace que sea en especial valioso en los casos en que el uso intensivo de glifosato ha causado, o amenaza con causar, el desarrollo de malas hierbas resistentes al glifosato.
Estudios de casos
La adopción extensiva de cultivos GM tolerantes al glifosato ha llevado a los agricultores a confiar demasiado en el glifosato.
Si bien el glifosato fomenta la adopción continua de la labranza cero, con todos los beneficios que tiene para la conservación del suelo, ahora se estima que más de tres millones de hectáreas en Brasil están infectadas con malas hierbas resistentes al glifosato.
Sin embargo, un sistema integrado de control de malas hierbas incluye seguir pulverizando glifosato para quema, pero luego justo antes o después de plantar el cultivo realizar una aplicación de herbicida basado en paraquat.
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Actúa rápidamente
Junto con el trigo y el arroz, el maíz es uno de los principales cultivos del mundo. El maíz proporciona alimentos principales básicos para gran parte de la población del mundo. En todo el mundo, el grano de maíz es un forraje básico para el ganado y el cultivo se puede cortar cuando aún está verde para guardar en silos como forraje de invierno. Además, cada vez más cantidad de maíz en los EE.UU. se usa para fabricar el combustible bioetanol.
El maíz, tal vez más que ningún otro cultivo, alcanza tanto el extremo superior como el inferior en cuanto a sofisticación, mecanización y tecnología en la producción de cultivos. Pero todos los agricultores necesitan maximizar el rinde y la calidad de sus productos, ahorrando en los costos, el tiempo y la mano de obra necesarios para cultivarlos.
Los herbicidas de amplio espectro, liderados por la introducción del paraquat en la década del '60, han permitido la adopción y el crecimiento de los sistemas de labranza del suelo que no dependen del control de las malas hierbas que se entierran al arar.
La próxima vez que se relaje tomando una buena taza de té, recuerde que esta es la bebida que una vez desató una revolución.  En 1773, un grupo que protestaba contra los impuestos injustos, se vistieron como Indios Mohawk y volcaron el cargamento de té que transportaban los buques de la British East India Company en el puerto de Boston. El Boston Tea Party (Motín del Té de Boston) reunió apoyo para los revolucionarios en las 13 Colonias y, dicen algunos, inició la Guerra por la Independencia de los Estados Unidos. Ahora el té es un cultivo que lidera otra revolución, en la agricultura sustentable.
Las principales cuestiones ambientales relacionadas con el cultivo del té son (Clay 2004):
Pérdida de hábitats y sus efectos sobre la biodiversidad
Erosión del suelo sobre el terreno con frecuencia montañoso
Contaminación del agua y reducción de la salud del suelo a causa de los agroquímicos
Deforestación como resultado de la necesidad de madera para secar las hojas de té
El uso del herbicida no selectivo paraquat para el control de las malas hierbas puede abordar tres de estos cuatro problemas.
Junto con el trigo y el arroz, el maíz es uno de los principales cultivos del mundo. El maíz no solo proporciona las comidas rápidas del mundo occidental - cereales para el desayuno, choclo o elote y las palomitas de maíz – sino también alimentos básicos para gran parte de la población del mundo que habita en los países en desarrollo donde se usa para elaborar mazamorra, pan y tortillas. En todo el mundo, el grano de maíz es un forraje básico para el ganado y el cultivo se puede cortar cuando aún está verde para guardar en silos como forraje de invierno. Además, en los últimos años se ha utilizado cada vez más el maíz como materia prima para la producción de bioetanol.
El maíz, tal vez más que ningún otro cultivo, alcanza tanto el extremo superior como el inferior en cuanto a sofisticación, mecanización y tecnología en la producción de cultivos. Sin embargo, todos los agricultores necesitan maximizar el rinde y la calidad de sus productos, ahorrando en los costos, el tiempo y la mano de obra necesarios para cultivarlos.
¿Alguna vez se preguntó qué alimenta el impresionante tamaño y fuerza de los extraordinarios jugadores de rugby de las Islas del Pacífico? No busque más, es el taro. El taro es un cultivo tropical con tubérculos de almidón que constituye un alimento principal en muchas comunidades de subsistencia, en particular en las Islas del Pacífico. Y si bien lo más probable es que los jugadores del equipo de rugby tengan una amplia gama de alimentos para elegir, para mucha gente que vive en estas regiones, el taro es parte esencial de su dieta.
Con frecuencia denominado “la patata de los trópicos,” su rol es tan significativo que se lo celebra en festivales y monedas en muchas culturas de las Islas del Pacífico.  Y no caben dudas: el taro representa casi el 20% de la ingesta diaria de calorías de la gente en algunas áreas, comparado con sólo el 3-5% que representa la patata para la gente que vive en los EE.UU. y Europa.  En cuanto al aspecto económico, es una fuente importante de ingresos por exportaciones, principalmente para suministrar el alimento a los isleños expatriados que viven en Australia, Nueva Zelanda y la costa oeste de los EE.UU.
World Agriculture and the Environment (La agricultura mundial y el medio ambiente) es unnuevo libro de gran importancia que trata sobre el temor de que el aumento en la demanda de alimentos y fibras se encuentre en “dirección a un choque” con la calidad del suelo.
Esta artículo se divide en dos partes. En la Parte 1, se comentan algunos de los principales temas tratados en el libro. Luego la Parte 2 explica cómo más de 50 años de investigación y uso práctico han demostrado que el control de las malas hierbas con paraquat puede ayudar a proporcionar prácticas de manejo de cultivos mejoradas y sustentables para mejorar la calidad del suelo.
Parte 1: Qué dice el libro "World Agriculture and the Environment"
En el libro World Agriculture and the Environment, su autor Jason Clay (Vice Presidente de la Fundación para la Vida Silvestre de los EE.UU., Centro para la innovación en conservación) repasa la producción y el impacto ambiental de 21 de los principales productos alimenticios básicos del mundo.  Se identifican y exploran las principales amenazas al medio ambiente que presentan los cultivos, la pesca y la carne y también las tendencias que dan forma a esas amenazas.
Principales problemas
Estudios extensivos de campo a largo plazo confirman — y los gobiernos y autoridades regulatorias de todo el mundo concuerdan — que el uso normal del paraquat de acuerdo con las instrucciones aprobadas de la etiqueta no causa impacto ambiental inaceptable.
Estos estudios han demostrado que:
El paraquat es inactivo en el suelo
Cuando los residuos de paraquat entran en contacto con el suelo, el ingrediente activo del paraquat se absorbe rápidamente y se adhiere con fuerza a la arcilla y a la materia orgánica presentes en el suelo. Se vuelve biológicamente inerte y como resultado no puede ser captado por las raíces de las plantas u otros organismos. Los suelos tratados con paraquat aún mantienen un activo ecosistema en el suelo sin efectos adversos para los microbios, los microorganismos y las lombrices del suelo. El paraquat no puede liberarse desde el suelo o re-activarse por la aplicación de agua u otros agroquímicos.
Todos los suelos agrícolas, no sólo aquellos que poseen un alto contenido de arcilla, tienen gran capacidad para absorber paraquat.