Gestión del producto paraquat
La gestión del producto paraquat comienza mucho antes de que el producto llegue al mercado con una minuciosa evaluación científica y revisión de la extensa base de datos que llevan a cabo los reguladores. Esta gestión ha continuado durante más de 40 años e incluye monitoreo, investigación continua, revisión de la literatura científica y consulta regular a los gobiernos, los organismos reguladores, las empresas de alimentos, las organizaciones no gubernamentales (ONGs) y los agricultores para garantizar que se comprendan y aborden sus preocupaciones.
Aquellos que trabajan en garantizar que todos los métodos para la protección de cultivos sean seguros, efectivos y sustentables deben visitar el sitio web de la Comunidad de Gestión.
Estudios de monitoreo de la salud
Las iniciativas de gestión de producto relacionadas con el paraquat abarcan extensos estudios para evaluar la seguridad en su uso. Los resultados de estos programas han confirmado que el paraquat es seguro cuando se utiliza de acuerdo con las claras instrucciones de la etiqueta.
Se sabe mucho sobre los efectos probables del paraquat en los usuarios y, por lo tanto, sobre el modo de manejar y evitar los incidentes. El paraquat prácticamente no tiene presión de vapor y las gotas de la pulverización son demasiado grandes para poder penetrar en los pulmones y no se absorbe bien a través de la piel de los seres humanos (la vía predominante de exposición en los usos profesionales).
Estudios sobre los efectos del uso diario
Los efectos por el contacto con el paraquat durante las operaciones de pulverización pueden ser resultado de una acción irritante del paraquat, como consecuencia de las malas prácticas laborales y de la falta de higiene (Howard, 1980).
Sin embargo, las encuestas realizadas a minifundistas en Malasia (Whitaker, 1989a), América Central (Whitaker, 1989b) y Tailandia (Whitaker et al., 1993) demostraron que, en general, los agricultores conocían los efectos potencialmente adversos de la exposición y la necesidad de adoptar precauciones al manipular plaguicidas como el paraquat. Las prácticas de pulverización y los niveles de higiene personal eran, por lo general, adecuados, si bien era necesaria una mayor adhesión a las recomendaciones en cuanto al uso de equipos de protección personal (PPE, por su sigla en inglés) en todos los productos para la protección de cultivos y, concretamente, era necesario un uso más generalizado de protección ocular y guantes al manipular el concentrado.
Más recientemente, un Estudio sobre Seguridad de Plaguicidas del Ministerio de Salud de Vietnam (2001) determinó que los incidentes laborales debidos al paraquat ocupaban el grupo del cuartil inferior de todos los plaguicidas.
También se han estudiado los efectos derivados de su uso prolongado
Existe considerable evidencia en la bibliografía médica, acumulada durante cuatro décadas, con respecto a la cuestión de los efectos a largo plazo de la exposición profesional al paraquat. Ejemplos de estos estudios incluyen:
"Malaysia oil palm plantation workers" – British Journal of Industrial Medicine, 1980. Este estudio llegó a la conclusión de que: “La pulverización de paraquat durante largos períodos en las concentraciones utilizadas no produjo efectos perjudiciales cuantificables, de acuerdo con los indicadores seleccionados para este estudio”.
"Malaysia oil palm plantation workers" – British Journal of Industrial Medicine, 1993. Este estudio llegó a la conclusión de que: “La pulverización de paraquat durante largos períodos no produjo efectos adversos para la salud, en particular no se atribuyen daños concretos al uso profesional del herbicida”.
Todos estos estudios están de acuerdo en que bajo las condiciones de uso normales que prevalecen en los países en desarrollo no existe evidencia proveniente de exámenes médicos, radiografías de tórax, espirometrías o mediciones de transferencia de gases de que el paraquat cause ningún efecto a largo plazo para la salud.
Dos investigaciones (Castro- Gutierrez, 1997 y Dalvie 1999) afirman haber encontrado efectos adversos para la salud, ya sea en síntomas declarados o en la desaturación de oxígeno inducida por el ejercicio. Sin embargo, existen serias dudas metodológicas respecto a estos hallazgos que contrastan con otras mediciones objetivas de los mismos estudios, que no muestran efectos adversos para la salud.
Para investigar exhaustivamente estos efectos, el profesor M. Schenker, de la Universidad de California, en Davis, Estados Unidos, estudió a los trabajadores de las plantaciones de café, plátano y palma de aceite en Costa Rica durante el período 2001-2002. Se trata del mayor estudio epidemiológico sobre trabajadores expuestos al paraquat.
No se detectaron diferencias significativas en ninguno de los indicadores principales en las funciones respiratorias de los trabajadores que habían sido expuestos y de aquellos que no lo habían sido. Esto indica que el paraquat no está asociado al desarrollo de enfermedades pulmonares restrictivas u obstructivas y apoya el uso seguro continuado del paraquat de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta en vigencia. (Schenker MB et al 2004)
Resumen
El trabajo anterior sugiere que, en su uso diario, el paraquat puede utilizarse y se está utilizando con seguridad. La salud de los trabajadores que lo utilizan durante mucho tiempo no se ve negativamente afectada por el paraquat.
Reglas para un uso seguro
Al igual que con todos los plaguicidas, los usuarios deben tomar las precauciones normales utilizar y manipular paraquat. En pocas palabras, las precauciones son:
- Tener precaución en todo momento
- Leer y comprender la etiqueta del producto
- Asegurar una buena higiene personal
- Asegurar el cuidado y mantenimiento de los equipos de aplicación.
- Usar ropa y equipos de protección personal (PPE) en los casos que sea necesario.
Aquí encontrará más detalles sobre la capacitación en las cinco reglas de oro para la utilización segura de los productos para la protección de cultivos.
Etiquetas y pictogramas
Las etiquetas son una importante fuente de información para los agricultores sobre cómo usar y aplicar productos en forma efectiva para combatir la plaga que se desea y aún así no presentar un riesgo innecesario para las personas o el medio ambiente. Cuando se las utiliza siguiendo las instrucciones proporcionadas por los principales fabricantes en cada envase, el paraquat no presenta riesgos para los agricultores, la sociedad o el medio ambiente.
Sin embargo, en algunos países en desarrollo, los bajos niveles de alfabetización pueden impedir que algunos agricultores lean la etiqueta. Esto ha llevado al desarrollo y a la adopción generalizada de pictogramas que muestran a los agricultores cómo preparar y utilizar los productos de manera segura, y que en la actualidad se utilizan en los países en desarrollo como complemento de la etiqueta con texto.
Ingestión accidental y deliberada
Las enérgicas iniciativas de gestión del producto para evitar la ingestión accidental o deliberada del paraquat han llevado al desarrollo de:
- Instrucciones claras para fomentar que los agricultores guarden bajo llave todos los productos químicos.
- Un Manual de Tratamiento para el Paraquat y kits de análisis de orina
- Capacitación sobre el tratamiento de casos de ingestión
- Identificación de la tierra de Fuller como tratamiento eficaz en los casos de ingestión
- Syngenta, principal fabricante de paraquat, ha proporcionado kits de diagnóstico y tratamiento gratuitos durante muchos años.
- Iniciativas para contribuir a la prevención del suicidio con agencias internacionales y locales para fomentar el almacenaje seguro.
Si desea comprender mejor las opciones de tratamiento y cómo el mecanismo del paraquat afecta al cuerpo humano, remítase al siguiente sitio web, que contiene material producido en forma conjunta por miembros del Departamento de Evaluación de la Salud y Seguridad Ambiental de Syngenta y de la Unidad de Toxicología Médica del Fondo del Sistema Nacional de Salud (NHS, por su sigla en inglés) del Hospital Guy's & St. Thomas de Londres en el Reino Unido: www.syngenta.com/pqmedguide/index.html
Los autores han notado los efectos benéficos de estas actividades de gestión en países como Malasia y Costa Rica (Sabapathy, 1995; Wesseling et al., 1997). Un trabajo realizado por el Centro Nacional de Información sobre Tóxicos en el Reino Unido observó en el año 2001 que “la mayoría de estos casos (de ingestión por error) ocurrieron al principio del estudio a comienzos de la década del ’80 y el último se registró en 1992, confirmando la virtual desaparición de las víctimas fatales accidentales desde el pico a principios de la década del ‘70 (Northall y Wilks, 2001).